AMBASSADOR YATRA

Enviado por andres wormull el 06/02/2009 a las 05:48 AM

bgoo168.jpg

 

Durante 6 días nos embarcamos en un increíble viaje por Tamil Nadu a bordo de un Ambassador, el automóvil clásico de India. El objetivo: una ciudad distinta cada día en un trayecto que nos llevaría a través de algunos de los más renombrados y alucinantes templos de India, terminando en Tiruvannamalai, una de las paradas más importantes de estos 6 meses de viaje.


Día 1. Auroville es el experimento de convivencia humana impulsado por La Madre a partir de la visión de su maestro Sri Aurobindo. Un proyecto internacional donde sus habitantes vivirían en paz y armonía progresiva más allá de toda creencia, política y nacionalidad. Diseñado por el arquitecto francés Roger Anger, su ceremonia de apertura en 1968 fue atendida por el presidente de India con representantes de 124 países quienes vertieron tierra de sus respectivos países en una urna común para simbolizar la unidad humana.

 

bgoo171.jpg

 

 

Día 2. Chidambaram; Aquí se encuentra el famoso templo de Nataraja, uno de los templos de Shiva más famosos de India y el mundo. Es el único templo en India donde Shiva es venerado en el altar principal en la forma de Nataraja, y donde se puede rendir culto a Shiva, Vishnu y Brahma en el mismo templo, estableciendo así la unidad esencial de las tres dedidades o fuerzas cósmicas del Trimurti. Claro está sí, este es un templo Shaivita y por ende es de especial interés para Shiva Bhaktas y Yogis. El templo está además asociado con importantes leyendas de los yogis Patanjali y Tirumular. Antes ir, como es costumbre, tomé un baño, vestí un Dhoti limpio y pusé el Tilak (marca espiritual) sobre mi frente. Había querido visitar este templo por tantos años que pensé la ansiedad y la expectativa defraudarían la experiencia. Todo lo contrario. Esta maravilla de la arquitectura Dravídica no sólo es una imponente construcción, sino que hierve con una intensa mezcla entre el fervor espiritual de la religión popular y la sutileza del conocimiento místico. Construido como todos los templo Tamiles en piedra sólida, sus imponentes y largos corredores de pilares tallados albergan en cada rincón pilas de devotos postrándose ante los íconos, brahmines sentados por todas partes recitando mantras védicos y Shiva bhaktas en sutil meditación. Este templo es todo lo que se escribe acerca de él y mucho más. Ya escribiré más acerca de este templo.

 

bgoo172.jpg

 

bgoo172b.jpg

 

 

Día 3. Kumbakonam y Thanjavur; Estas dos ciudades ubicadas a sólo 37 km una de la otra albergan entre sus múltiples templos una par de ellos listados como Patrimonio Mundial y excelentes muestras de la dinastía Chola. A pesar de ser protegidos por su antiguedad como sitios de interés arqueológico, estos templos son activos con todas las Pujas (ritual) y actividades de cualquier templo normal. En Kumbakonam visitamos el relativamente pequeño y apacible templo Airatesvara (Shiva) del siglo XII. En el altar principal, un inmenso decorado Shiva Lingam es iluminado por luz natural desde el amanecer al atardecer. Después de recibir Shiva Darshan aquí y mientras Eva jugaba entre los pilares, un muy anciano Brahmin sin nigún diente visible nos condujo hasta el altar de Ganesh de su custodia para una Puja personal. Nos sentimos simplemente sobreacogidos de amor y belleza por este hombre y este lugar.
De ahí partimos a Thanjavur, una ciudad con cierto estilo y sede del famoso templo de Shiva Brihadesvara, construído en 1010. Aunque no tuve personalmente ninguna atracción espiritual en este lugar, de hecho ni siquiera entré al santuario principal, este inmenso monumento encanta por su belleza y testimonio de una gran dinastía del antiguo mundo. Inscripciones registran los nombres de bailarinas, músicos y poetas, un remanente de la importancia de esta zona en el desarrollo de las artes del sur de India.

 

bgoo173b.jpg

 

bgoo174.jpg

 

bgoo175b.jpg

 

bgoo175.jpg

 

 

Día 4. Madurai; Sede del famoso templo de Sri Meenakshi (Parvati), Madurai es una de las ciudades más antiguas del sur de India. Documentos Tamiles y Griegos registran la existencia de Madurai desde el siglo 4 a.C. Famosa a lo largo de su historia por ser un centro de estudios, Madurai hoy en día es una ciudad repleta de peregrinos, comercio, vehículos y mendigos. El templo de Meenakshi, la consorte de Shiva, era otro templo que había querido visitar por mucho tiempo. En una fecha cargada de peregrinos e inmensas filas, tampoco entramos al santuario principal, sino que nos dedicamos a recorrer los corredores interiores repletos de pequeños altares con devotos haciendo sus ofrendas y jóvenes brahmines dedicados a sus labores.

 

bgoo176.jpg

 



Día 5. Tiruchirappalli; conocida como Trichy, esta ciudad no estaba incluida en nuestros planes pero por razones de ruta la parada aquí era inevitable. Aún así, la ciudad alberga algunos famosos templos en India por lo que partimos a conocerlos. El templo Sri Ranganathaswamy dedicado a Vishnu es el templo Vaishnava más grande de India. Por lo general no visito templos de Vishnu, pues la mayoría de las fracciones Vaishnavas del hinduismo son bastante sectarias, proponen filosofías dualistas y se basan más en la mitología, a diferencia de las tradiciones de mi interés que proponen el No-dualismo (Advaita) basado en la experiencia de los Yogis. Decidí sin embargo dejar mis experiencias previas de lado y así nos encaminamos a recibir Darshan de Vishnu. Después de sortear hordas de gente entramos a uno de los patios del recinto. En un ambiente más cargado a la religión popular y a pesar de ir vestidos tradicionalmente y con todas las marcas de alguien que anda en un peregrinaje desde muy lejos, fuimos negados el acceso de un santuario a otro, de forma muy brusca incluso, por lo que decidimos marcharnos. No siendo esto suficiente, mis sandalias habían sido robadas en la puerta del templo mismo!
Subimos a nuestro Ambassador y nos encaminamos hacia otro conocido templo construido en una masiva roca de 83m de altura. Aquí se sitúa un templo de Ganesh en la cima y un templo de Shiva al interior de la roca. Para mi gran sorpresa al llegar al templo de Shiva, el Brahmin apostado en la entrada nos mostraba un gran letrero prohibiendo la entrada a los no-hindúes. Después de explicarle que era yogi y mostrarle mi rudraksha mala (rosario yóguico-shiva),  comprendió perfectamente que no venía a turistear sino a recibir Darshan de Yogesvara. No sé cuántos extranjeros habrán entrado alguna vez en ese recinto, pero todos se veían muy sorprendidos pero alegres de vernos adentro. Este templo tipo cueva posee hermosos frescos así como grabados en las murallas y techos, variados altares de piedra tallada y una atmósfera solemne alrededor del Shiva Lingam principal.

 

 

 

bgoo177.jpg

 

 

Día 6. Tiruvannamalai; desde la partida de este viaje de 6 días una cierta sensación de felicidad y ansiedad se empezaba a apoderar de mí. Sabía que pronto estaría nuevamente en Tiruvannamalai. Conocido simplemente como Tiru, este pueblo ha sido por muchos siglos un imán para los místicos siddhas (yogis) y Shiva Bhaktas del sur de India. El principal santuario de Tiru es Arunachala, montaña sagrada en forma de Lingam y Shiva mismo en la tierra para los Shiva Bhaktas. A sus pies se encuentra el imponente templo de Arunachalesvar, el segundo más grande de India y uno de mis favoritos. No obstante, para la gran mayoría de los viajeros occidentales que viajan hasta Tiru desde hace los últimos 80 años, así como para mí, el gran imán es Sri Ramana Maharishi, indiscutiblemente uno de los más relevantes maestros de Advaita de la historia de la India. Aunque dejó su cuerpo en 1950, la presencia y fuerza de Ramana a través del Ramanashram es muy palpable. Aquí pasaríamos las próximas semanas cargadas de celebraciones especiales, mantras védicos, cantos tamiles, meditaciones, la felicidad del sólo ser y la enseñanza certera y contundente de Ramana.

 

bgoo178.jpg

 

bgoo179.jpg

 

bgoo180.jpg

 

Etiquetas:

Sitios que enlazan este artículo:

Publicidad por Bligoo.com
Suscribirse a los comentarios de este artículo en RSS